Giselle Blondet

A Giselle Blondet la hemos visto triunfar en numerosas telenovelas. Con su sonrisa y habilidades como conductora, nos hizo las mañanas mucho más agradables junto a sus compañeros del programa Despierta América

La vimos crecerse como una gigante amenizando el programa Pequeños Gigantes. También llevó de la mano a cumplir sus sueños a las jóvenes aspirantes a la corona de Nuestra Belleza Latina. Brilló como una estrella en varias Noche de Estrellas de las diversas ediciones de las entregas de los Latin Grammys y de Premio lo Nuestro. Nos hizo ver cómo le apasiona la aventura y lo comprobamos al conducir Gran Hermano. En los escenarios teatrales Giselle ha demostrado su enorme talento y ha sabido saborear el éxito. Como escritora nos confirmó que le importa poco el paso de los años al publicar su libro Tengo 50 ¿y qué?. En este mes del amor y la amistad, conversamos con ella y queremos preguntarle por los grandes amores de su vida...

Amable y con una sonrisa constante, Giselle nos recibe en su hogar en Mia- mi para conversar de forma casual. Hablando recordamos que Giselle nació el 9 de enero de 1964 en Nueva York. Sus padres se separaron cuando tenía tres años. Con su madre, su siempre querida y protectora Alba, se mudó a Puerto Rico, por lo que todos los recuerdos de su infancia son de Cabo Rojo y siempre se ha sentido puertorriqueña.
AMOR A PUERTO RICO 
En este pasado año, el huracán María hizo estragos en Puerto Rico y la isla aún continúa recuperándose de sus efectos, por eso le preguntamos sus sentimientos al respecto. 
Giselle, ¿cómo te sientes cuando la gente de P.R. tienen que dejar la isla y mudarse a Nueva York, Florida y otros lugares? 
Bueno, lo que me preocupa no es el mudarse, porque yo mismo vivo fuera de Puerto Rico y eso no me hace menos puertorriqueña, al contrario, amo mi país y las personas tienen derecho a buscar oportunidades. La familia es lo que hace el hogar, pero son las razones, las circunstancias, las que me preocupan. Por un lado ahora es cuando más se necesita que la gente se quede, que todo el mundo trabaje, rehabilitar el turismo, la agricultura... pero muchas personas que tienen sus hijos, están desesperadas, se ven obligadas a irse, se están marchando muchos profesionales. Eso me causa mucha tristeza. 
¿Qué es lo que más extrañas o echas de menos cuando no estás en Puerto Rico?

Siempre mi familia. Yo vivo en Miami y me siento privilegiada, rodeada del mar, pero, quizás porque soy puertorriqueña, y esto mismo le debe pasar a los cubanos o a los de otros países, para mí no hay nada como las playas de mi bella isla de Puerto Rico. Extraño a mi gente, siempre de buen humor, cariñosas, trabajadoras... Cuando uno se acostumbra a una manera de ser, que tiene que ver con una cuestión cultural, pues eso sí se extraña, y también pienso en tantos lugares tan lindos que descubrí y redescubrí en los últimos años junto con mi novio. Llevo veinticuatro años viviendo aquí y antes iba por temas de trabajo o a ver a mi familia, pero enseguida tenía que regresar. Con él últimamente he hecho turismo interno en la isla y me encantó. 

AMOR A LA FAMILIA
Giselle tiene dos hijas y un hijo. La primera, Andrea, que se casó el pasado mes de diciembre, Gabriella que lo hará próximamente y Harold Emmanuel. Ellos son sus “producciones” de las que se siente más orgullosa y feliz, pero queríamos hablar de sus pilares familiares...
¿Cuál ha sido el hombre que más has admirado en tu vida?

Mis dos padres, mi papá y mi padrastro, que en paz descansen los dos. Mi padrastro fue el que me crió realmente. Él pasó muchas vicisitudes en su juventud y supo salir adelante, un excelente padre. A mi papá lo admiré mucho más después que falleció. Siempre lo critiqué porque no ahorraba mucho, era un bohemio que le gustaba vivir el momento, era generoso, quería invitar a todo el mundo. Le gustaba escribir poesías, pero al final me di cuenta de que vivió a plenitud. En la vida hay que ahorrar dinerito porque van pasando los años... pero también hay que vivir y no podemos estar solo ahorrando, ¿para dejarle a quién?. Yo no veo correcto eso de vivir ahorrando para dejarle a los hijos. Yo he trabajado muy duro y he he- cho mi propia vida, mis hijos tienen que hacer lo mismo. Mi deber como madre, igual que hicieron mis padres, es de hacerles valerse por sí mismos, si les que- da algo que lo disfruten, - Giselle se ríe y añade - pero yo en esta vida voy a hacer como mi padre, ¡me lo disfruto yo!.
Me imagino que la mujer más importante en tu vida fue tu mamá, Alba...
Sí, definitivamente, ella y mi tía Mirna, que descansen en paz las dos. Mi mamá siempre me acompañó y apoyó; fue lo más grande de mi vida. Y mi tía fue como mi segunda mamá, mi amiga, mi cómplice... Ahora no las tengo y no sé si les pasará a las personas que leen este artículo, pero me siento que los años van pasando y uno va perdiendo a los seres queridos... eso le da a uno como un desbalance, porque no estamos realmente preparados para la ausencia de los que uno quiere. Yo me siento feliz con mi edad, con mi novio y viendo a mis hijos haciendo su vida, que ya no están conmigo, pero a la misma vez es como si fuera otro planeta...

¿Cuáles fueron las mayores lecciones de tu madre y tu tía?

Mi madre me enseñó que uno tiene que ser feliz con todo y sin nada. Ella era una trabajadora incansable y luchó mucho para salir las dos adelante. Éramos pobres y pude estudiar en colegio católico, después en la Escuela Libre de Música. Si yo tengo esta profesión y mi hijo toca la guitarra, es por ella, por eso en cuanto tuve la posibilidad en mi vida de darle algo, yo tenía que tratarla como una reina. Mi tía me enseñó que todas las cosas no pueden ser perfectas y uno no es perfecto. Hace poco se casó tu hija Andrea, en marzo se casa tu hija Gabriela y tu hijo Harold vive independiente en California.
En cuanto a sus relaciones, ¿qué lecciones les das tú a ellos para que les vaya bien?.
- Giselle responde riendo - Cuando a veces yo voy manejando en el carro y hago un corte de pastelillo (en Puerto Rico cambiar brusco de carril), les digo: “¡Miren bien!, ¡esto es exactamente lo que no pueden hacer!”, ¡vean bien las cosas que me han pasado a mí, para que exactamente vean lo que no deben hacer ustedes!. Yo les digo en primer lugar que tengan una buena autoestima saludable, porque de lo contrario te crees que todo el mundo piensa así de ti y vienen los miedos, la inseguridad y los problemas en las relaciones. Yo he tratado de hacerles comprender esto, que la vida es como una montaña rusa, a veces hay circunstancias que vienen de afuera que uno no controla y es importante tener las herramientas para sobrepasarlo y salir adelante. En cuanto a las relaciones de pareja yo creo, y aunque suene horrible decirlo, uno tiene que verlas como un negocio. Cuando uno tiene un negocio hace un “business plan”, hay que tener una estrategia. Tú lo analizas constantemente y miras adónde quieres llegar, ves en qué fallaste, qué tienes que mejorar y estás pendiente de que ese “negocio” produzca, crezca... ¡Así mismo son las relaciones de pareja!. El amor es importante pero no lo fundamental, no es suficiente para mantener una pareja. Las relaciones se mantienen con la cabeza conectada con el corazón, pero es ahí donde está la clave. Así pienso yo, y de hecho así lo he experimentado. A veces me he puesto terca, no he querido ceder en algo y me digo: “Espera un momento... ¿yo de verdad tengo razón en esto?”, y como todo en la vida, uno tiene una razón en unas cosas y no en otras, es como un “ fifty- fifty” y uno tiene que ser inteligente.

AMOR A SU PAREJA
Giselle tiene una bonita relación con el español Jaime Fernández Palacios desde hace tres años. Se conocieron casualmente, al estar haciendo una campaña de presentación de su línea de moda cuando él era presidente de Walmart en Puerto Rico. Se vieron solo unos minutos y luego surgió la gran amistad.

¿Qué hizo él para conquistarte y qué hizo diferente a otros hombres?.

No tiene que ver con la perfección en un ser humano, hay una cuestión de química... una conexión que puede ser espiritual... pero hay características en él que me encantan. Es un excelente padre, es una persona muy seria, con unos valores muy íntegros, es familiar, es casero... se parece mucho a mí en eso.

¿Han hablado de boda?
Sí lo hemos hablado y en su momento tomaremos la decisión, pero en este momento, en esta etapa de la vida, no es una carrera, como que “¡ay, necesito esto!”. Digamos que estamos relajados en ese sentido...

¿Qué es lo que jamás admites en una relación y lo que más admiras en un hombre?

Detesto las mentiras, no las puedo soportar. Prefiero que me digan la verdad aunque me duela, y lo que me gusta es la integridad, pensar que la persona con la que estoy tiene un compromiso real en la relación, en realidad, esto es lo que admiro en todos los seres humanos.

SUS “OTROS AMORES” 
Hemos hablado del amor a Puerto Rico, el amor a la familia, a tu pareja... ¿cuál es tu plato favorito?

¡Me encanta la pasta!, ¡yo hago una lasaña de lo más rica!... pero últimamente, quizás por Jaime, estoy disfrutando mucho la comida española. ¡Yo como de todo!, ahora como pulpo, que antes nunca lo comía, tomo vino español, vamos mucho a España y me ha enamorado de la comida mediterránea... ¡qué rica es!. 


¿Tienes mascota?
¡Sí claro, mi perrita Lupita, que es mejicana!. Me la traje cuando estaba haciendo Gran Hermano allá, ¡yo la adoro!. ¡Mira qué bella...! - nos muestra una foto en su celular-.

¿Quieres añadir algo sobre el amor?
Yo soy una firme creyente de que el amor todo lo puede y que tiene que ser contagioso. Debemos contagiar a los demás, al menos concentrarnos en una persona al día. Esto no hay ni que pedirlo, hay que hacerlo, y te con eso que yo he hecho ese compromiso. Tienen que contagiar de amor a las personas, aunque no las conozcan, inclusive a aquellas que ellos creen que no quieren. Me encantaría que quienes leen esta entrevista también se hagan ese propósito. Sin duda otro de los grandes amores de Giselle es el trabajo, que es donde ella nos demuestra su inagotable talento.
¿En qué proyectos estás?
¡Tengo que lanzar mi tienda on line!, pero bueno, aparte de eso, estoy en unos proyectos y producciones para televisión y algo también digital, que se conocerá más adelante en este año.
En esta nueva era en la que triunfan los youtubers, y las redes ¿cómo te ves?
¡Me encanta!, creo que de la única forma que uno sobrevive es adaptándose, las grandes cadenas de televisión han cambiado y nosotros tenemos la libertad de movernos en estas aguas nuevas, hay muchas oportunidades, ahora es cuestión de reinventarse.
¿Has considerado la posibilidad de tener tu propio show en redes sociales en un futuro?

Sí lo he valorado, ¡tú sabes que yo soy atrevidísima!. 

Con mucho cariño nos despedimos hasta otra ocasión deseándole ese éxito que siempre ella ha gozado, pero que nadie le ha regalado. Y es que la suerte no existe, es el fruto de mucho sacrificio y entrega diaria, como bien sabe Giselle y los triunfadores como ella. 
 

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