Rashel Díaz, la bella sonrisa cubana del programa matinal de Telemundo, Un Nuevo Día, comienza el 2018 llena de ilusiones.

Una de las cosas que Rashel hace cada mañana es agradecer:

“Le agradezco a Dios por la vida, por mi familia, por el amor que sentimos, por mi trabajo, por muchaaaas cosas. Me siento bendecida por absolutamente todo lo que tengo en mi vida”. Y es que Rashel tiene muchos motivos para sentirse así. Ella es una mujer completa, después de una larga carrera profesional como modelo, periodista, bailarina, presentadora y conductora, galardonada con numerosos premios. Pero por encima de todos ellos, están sus hijos Juan Daniel y Daniela, que junto a su esposo, Carlos García y su hija, Madelyn, han formado una hermosa familia que unidos son la fuerza que le da esa radiante energía positiva que ella siempre transmite. Pero a pesar de tanto éxito, a Rashel lo que más la conquistan son las cosas sencillas:
“Me gusta el cine, bailar, pasear en bote, me fascina pasar tiempo con la familia y los buenos amigos. Adoro las estas, ¡y me encanta dar sorpresas!. Creo en la lealtad total, a uno mismo, a la familia, a los amigos, ¡al ser!.”

Por eso después de dos años de una bonita relación con Carlos, el hombre que ha cambiado su vida, no pudo negarse a darle el sí, y unirse en matrimonio hace apenas algo más de un año, el 24 de noviembre de 2016. Desde entonces su vida es como una historia romántica pero de las de verdad, sin seguir uno de esos guiones cursis de la pantalla grande.

Rashel Díaz feliz con su familia
Rashel feliz con su esposo Carlos y sus hijos.
Rashel Díaz y su esposo.

Cuando le preguntamos por sus sentimientos espirituales más íntimos, Rashel lo tiene muy claro:

“Muchos me han preguntado cómo es mi relación con Dios y debo reconocer que desde que me acerqué más a Él hace tres años, ¡mi vida ha cambiado!. Ahora tenemos una relación más directa y completa, creo en su resurrección y en la salvación, y esto es algo que antes no estaba en mi vida. Pero debo reconocer que siempre quiero más... la necesidad que tengo de su presencia es mucha 
y eso es algo en lo que estoy trabajando.
 Orar en familia, todos juntos es muy importante para mí. Son esos momentos en los que hago una pausa y solo agradezco. ¡Gracias Dios por tu amor y por todas las bendiciones que me has dado!”.

Solo nos queda preguntarle: Rashel, ¿qué esperas hacer o qué le pides a este 2018?.

“Espero que Dios nos conceda mucha salud, porque sin eso no podemos hacer absolutamente nada. Quiero que siga creciendo la relación mía y de mi familia con Él. Deseo un año unidos, que tengamos buena comunicación, y que mi esposo y yo podamos estar presentes en la vida de nuestros tres hijos. Profesionalmente tengo como meta empezar un proyecto que llevo pensando hace ya tres años y ahora lo veo más cerca. Va dirigido a la gente que me quiere, se preocupa por mi trabajo y me sigue.
 Me gusta el contacto directo con la gente y quiero hacer algo así como conferencias, con un contacto directo con ellos, donde yo cuento un poco mi historia y lo que hago, escucho sus preguntas y doy mis respuestas. Digamos que es algo así como un libro en vivo, por llamarlo de alguna forma. Pero todo esto se ha ido concretando y afinando en lo que son más bien como conferencias dedicadas a la mujer. Viniendo de experiencias personales, porque yo no soy conferencista, no soy una motivadora, pero sí puedo hablar de las personas que me ayudaron a superar un divorcio, o experiencias similares, quién me ayudó con la crianza de mis dos hijos cuando estuve por mucho tiempo sola cuidándolos, o más que nada con el varón, porque el padre de mi hija sí estuvo siempre presente... En esa misma situación se pueden encontrar muchas mujeres. Estoy planeando empezar por República Dominicana, luego Méjico, Costa Rica y Panamá. Obviamente esto es un proyecto a largo plazo, pero si Dios me lo permite, empezaré en los primeros meses de este año. Gracias a mi trabajo y desde que me hice cristiana, he conocido a muchos profesionales y especialistas, tales como psicólogos, terapistas de familia, o similares, que me ayudaron a mí en su momento, y que después de mi experiencia, también pueden responder en vivo a las personas que estén presentes. Para este nuevo año más que pedir, me siento agradecida, y creo que soy yo quien ha sido muy bendecida y tiene que dar más y aportar a los demás.”

Nosotros le deseamos muchos más éxitos personales y profesionales y que se hagan realidad todos esos proyectos.

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