El Chef Pepín está cumpliendo 50 años de matrimonio con su querida esposa Telvy, junto con la que ha logrado el éxito profesional que lo ha convertido en el chef más popular de la televisión hispana en los EE.UU.
Chef Pepín
Chef Pepín celebrando 50 años de éxitos.

Su nombre real es José Antonio Alejandro Hernández Rodríguez Montes de Oca Beltrán; nació en Matanzas, Cuba (aunque lo inscribieron en el pueblecito de Cidra), el 6 de abril de 1948, pero todos lo conocen con el popular sobrenombre de “El Chef Pepín”. Este año está celebrando junto a Telvy sus bodas de oro. En su hogar compartió con nosotros muchas anécdotas y la receta de su éxito matrimonial y profesional.

Infancia y juventud

Pepín, tú perdiste a tu mamá de esclerosis múltiple cuando tenías 5 años, pero conservas muchos recuerdos de tu infancia. ¿Cómo es eso?

¡Uy, no sé si es porque yo era chismoso, mi tía siempre decía que yo estaba entre el ojo y la pestaña!, ja, ja, ja... No sé si fue porque me traumatizó la muerte de mi mamá, pero yo siempre hacía retrospectiva y recuerdo cosas increíbles de la vida cotidiana, que no te puedes ni imaginar. Te hablo de situaciones y de diálogos que nadie se percataba y yo los recuerdo. Soy hijo único del matrimonio de mis padres. Mi papá era un humilde guajiro, pero muy especial, y mi mamá era más sociable, la reina de belleza de todas las ferias. Gracias a ella él consiguió tener una ruta de guaguas en el interior. Después progresó y fue muy exitoso, fue dueño de la agencia Buick de Matanzas, un garage y más. Al fallecer mi mamá, él se volvió a casar con una mujer espectacular. Yo nunca viví con ellos, me mudé más tarde con mi abuela a vivir a La Habana en casa de mi tía, en una casa en la que no faltaba de nada. Estaba decorada por los almacenes El Encanto, teníamos chófer y fui muy mimado. Junto con mis tíos y familiares tuve una infancia muy alegre, muy cubana, pero también era muy independiente. Analizaba todo lo que veía y oía. Yo recuerdo el final del año 1958.

¿Había gente en tu familia involucrada en la política?

Toda la familia era antibatistiana. Yo creo que en aquel tiempo casi todos estaban contra Batista, hasta entre su misma gente lo traicionaron. En mi casa entraba y salía mucha gente y se compraban armas. Allí en casa tuvimos el cheque de dos millones de pesos que Carlos Prío Socarrás le dio a Fidel, yo era un testigo de lujo y cuando pasaba algo, me mandaban para Matanzas. Alrdedor de las dos de la tarde del día 31 de diciembre, nos enteramos de que Batista se iba. Antes que muchos, porque el tío de mi mamá estaba casado con Elisa Godínez, la primera esposa de Batista. ¡Yo me hice batistiano de viejo!, ja, ja, ja. En 1960 ya vinimos para Miami. Estaba feliz, porque tuve una infancia de muchos cambios y esto era como un reto más. Veníamos temporalmente, vivimos en un apartamentico de un cuarto. Era como unas vacaciones. Yo ya hablaba inglés porque había estudiado en Cuba en el Colegio Baldor. Los otros muchachos que iban llegando eran como yo, sin nada y sin familiares. Me hice pobre en 48 minutos, el tiempo que tardó en llegar el vuelo 63 de Pan American de La Habana a Miami, aún guardo el pasaje. Dejé de golpe de ser un niño bitongo, como le decimos a los niños de bien que no les falta de nada, ja, ja, ja. A la semana de llegar a Miami empecé mi carrera de periodismo, iba por la calle gritando: “¡Miami News, Miami News!”, vendiendo periódicos, ja, ja, ja. Con doce años publicaron un artículo sobre mí, de “José el felicísimo, vendedor del año”. Repartía ese periódico en las tardes y el Miami Herald en las mañanas, tenía las dos rutas. Trabajé por 7 años seguidos, con solo 10 días de descanso en todo ese tiempo.

Sus primeros trabajos

¿En qué cosas has trabajado antes de ser el famoso Chef Pepín?

¡En qué cosas no he trabajado, diría yo!. He hecho de todo, Empecé en Miami Beach a cocinar en una marina, con 14 años. Siempre me ha gustado la cocina, si me daban algo y no me gustaba, yo mismo me lo hacía, cocinaba lo que me daba la gana. Allí enseñaba a pescar, a esquiar, a manejar botes... empezaba a trabajar a las 6 de la mañana y terminaba a las 8 de la noche. Hice la high school, después estudié mecánico de aviación y piloto comercial. Si dijera que tengo alguna frustración es el no haber sido piloto, ¡pero mira, ahora tengo tres millones de millas como viajero frecuente!. También fui policía. Trabajé en el aeropuerto en el parqueo. Vendí espejuelos de sol... Siempre he tenido una ética laboral tenaz y así mismo se lo he transmitido a mis hijos, hay que practicar con el ejemplo.

Pepín y Telvy celebran sus bodas de oro
Telvy y José, el Chef Pepín, celebran 50 años de casados.
Pepín nos habla de su éxito

Dame la receta del éxito del Chef Pepín.

Yo no me creo exitoso, lo mío ha sido trabajar, trabajar y trabajar con persistencia. Hay algo que me ofende increíblemente: “¡Qué suerte has tenido!”, porque suerte es una lotería o una herencia, todo lo demás es buscado. Todo lo que he logrado no me parece gran cosa. Tengo independencia económica en el sentido de “tener todas las bases cubiertas”, y esto no quiere decir tener dinero. Hay gente que tiene millones y en cambio no tiene la independencia para poder elegir, y poder mandar a freír espárragos, y eso es muy bueno. Le doy gracias a Dios diariamente por todo lo que soy, todo ha sido con un propósito, una enseñanza. Y mi compañera Telvy, que ha sido junto a mí un frente común contra todo. 

Estás cumpliendo 50 años de matrimonio. ¿Qué fue lo que te llamó la atención de Telvy cuando la conociste en high school?.

Yo le fajaba a todas y ella se me sentó delante mía el primer día de colegio. Era muy sato, me reía con todas. Telvy era chiquita, con pecas y peleona.

¿Qué receta le darías a una pareja para tener éxito?.

Tener compromiso. Les aconsejaría que al principio no se pongan a vivir juntos, no sean room mates, tiene que haber ese compromiso de decir :“Esta va a ser para mí para siempre”. Hay días que tú la quieres matar, hay días que no la quieres ni ver, y si no existe ese compromiso, no funciona. Y viceversa, lo mismo aplica para mí. Y te digo una cosa, nunca, nunca me he arrepentido de casarme con Telvy.

¿Qué te falta por hacer?

Nada. Yo siempre hago. Nunca he tenido un anhelo de hacer algo, siempre he hecho lo que quiero. Hay gente que vive diciendo cómo extrañan hacer algo y ni siquiera lo intentan. Soy feliz conmigo, con mi mujer, con mis hijos, con las amistades y ayudando a la gente, ese es mi mayor anhelo. Cuando hago cosas benéficas no me gusta que se sepan, porque creo que si no, pierden el valor.

Telvy no ha parado de ir de un lado para otro preparando las cosas de un evento, pero también le preguntamos.
¿Qué te llamó la atención al conocer a Pepín?

Era muy jovial, muy cariñoso, siendo un muchacho de 16 años, ya era un hombre. Me pidió ser su novia en un partido de fútbol, en un gol.

¿Qué ha sido lo mejor de estos 50 años y qué le recomiendas a otras parejas para tener éxito en su matrimonio como ustedes?

Lo mejor ha sido nuestra unión, muy fuerte, con mucho respeto y mucho amor. Mi consejo para otras parejas
es que si no están seguros de que se quieren y pueden aguantar todo lo que le dicen, no se casen, ja, ja, ja. Tienen que ser como una sola persona, lo que piense uno el otro lo tiene que apoyar, aunque no esté de acuerdo, las diferencias se discuten en el cuarto.

¿Quién lleva la administración en la casa?

Yo la llevo y Pepín la chequea, ja, ja, ja. ¡Todas las noches me mira a ver lo que gasté en el día!.
Padres como él hay muy pocos, los habrá igual, pero no mejor. Es un padre excepcional. Es tan positivo, tan positivo, que siempre se cree a sí mismo, que todo va a salir bien y que nada va a ser igual.

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